Plaguicidas Organoclorados

PLAGUICIDAS ORGANOCLORADOS:
Los comienzos de la fumigación se remontan al nacimiento de la agricultura cuando los cavernícolas habrán descubierto que prendiendo fuego a determinada hierba, se alejaba determinado insecto. Hay muchos especialistas que defienden el uso de los plaguicidas orgánicos o naturales ya que opinan que poseen innumerables ventajas. Es una forma inteligente para el cuidado de los cultivos ya que, como bien se sabe, la naturaleza es sabia y mantiene a las especies en equilibrio. La acción del hombre sobre la naturaleza es la causa principal del desequilibrio ecológico. Por lo tanto, si se permite a la naturaleza actuar ante la naturaleza, se obtendrán beneficios sin correr mayores riesgos de desastres ecológicos. Los plaguicidas naturales benefician enormemente en el plano económico ya que, al tratarse de productos naturales, no requieren industrialización alguna que encarezca su costo. Del mismo modo, su aplicación resulta mucho más segura que los plaguicidas químicos.

PARA QUE SIRVEN:
Lamentablemente, en los tiempos que corren, la publicidad y el mercado que se ha abierto en torno a los insecticidas químicos ha relegado enormemente el lugar que antiguamente tenían los plaguicidas naturales. Gracias a esto, muchas recetas naturales han caído en desuso e, incluso, muchas se han perdido. La desventaja que presentan estos plaguicidas orgánicos es que necesitan más tiempo para poder actuar. Su acción no es instantánea, al contrario de los otros. Por esta misma causa, es importante aplicarlos cuando aparece el primer indicio de la posible existencia de una plaga. Las hojas, las semillas, la corteza y la madera pueden resultar tóxicas para los distintos insectos que acechan en las plantaciones. Por eso son seleccionados para utilizarse como plaguicidas. Hay que tener en cuenta un dato muy importante acerca de los plaguicidas naturales: nunca hay que dejarlos expuestos al sol ya que de esta forma se podrían descomponer los componentes activos. Siempre dejarlos a la sombra para macerar o secar. Hay que colar siempre los materiales para de esta forma eliminar todo residuo indeseado para el plaguicida. Si bien los ingredientes utilizados para este tipo de insecticidas naturales no son tóxicos, muchos de los materiales utilizados luego de haber sido procesados y elaborados, pueden llegar a causar serios problemas al ser humano si son inhalados o entran en contacto con la piel o los ojos. Hay que tener el mismo cuidado y precaución que con los plaguicidas químicos.
 

TIPOS DE PLAGUICIDAS ORGANOCLORADOS:
Algunos de los plaguicidas orgánicos utilizados hoy en día son: NIM (Azadirachta indica): es un árbol originario de la India pero utilizado en todo el mundo porque funciona en forma excelente como fungicida, plaguicida, nematicida y bactericida. El ingrediente especial que tiene este árbol es similar a una hormona que poseen los insectos y el efecto que produce es alejarlos. Preparar la solución de NIM con las semillas maduras de este árbol. Sacarles la cáscara y dejarlas secar. Tomar doce tazas de semillas y molerlas. Una vez echas polvo diluir en doce litros de agua. Dejar reposar una noche, colar y pasar sobre las hojas.

DAÑOS CAUSADOS AL MEDIO AMBIENTE:
El impacto ambiental provocado por los pesticidas afecta a todos los seres vivos y no sólo a las denominadas plagas. Una de las razones de ello es el llamado “tiempo de carencia” o período que necesariamente debe transcurrir hasta que tales alimentos llegan a la población (a través de los alimentos). Y cuando hablamos de contaminación no sólo nos estamos refiriendo sólo al consumo de tales alimentos; dicha población puede verse expuesta también a través de la degradación del suelo, aire y agua. Ello bien podría contemplarse dentro de la Ley 24.051 (ecotóxico) Son “ecotóxicos” aquellas sustancias o desechos que si se liberan, tienen o pueden tener efectos adversos inmediatos o retardados en el medio ambiente debido a la bioacumulación o los efectos tóxicos en los sistemas bióticos.